jueves, 13 de noviembre de 2014

COSAS DEL FOLKLORE CÁNTABRU

O DE CÓMO ARREGLAR UNOS FRONTILES PARA QUE LA PAREJA ESTÉ GUAPA GUAPA

Normalmente las cosas ésas de importancia pasan cuando más desprevenido estás. Suena un whatssap: "¿vas a estar esta tarde en el taller? es para ver si puedes hacer una cosa".

Al final me viene una pareja al taller con cuatro piezas que en su día debieron ser de cuero pero que nos cabe la duda de si realmente debajo de tanta porquería pegada y seca... Me cuentan que son frontiles y que se usan para uncir la pareja (vacas o bueyes) y que tiren del carro (ahora ya casi sólo se usa en fiestas y ferias y cosas del folklore y tal).

- Lo mejor es que lo limpiéis vosotros, porque lo podéis hacer igual que yo y os vais a ahorrar un dinerillo. Jabón neutro, muy poca agua y limpiar con un paño, no tiene misterio. Y cuando esté bien limpito empapar las piezas con una generosa cantidad de aceite para que vuelva a hidratarse el cuero todo lo que sea posible. ¿tenéis prisa por arreglarlo?

- No, no, sin prisa.

- Vale, pues esperamos a que empape bien el aceite que necesita mucho tiempo con lo mal que está el cuero.

A los dos días ya tenía una foto en el whatssap con el resultado de la limpieza. El descubrimiento... sí que era cuero, madre mía cómo estaban.

Y a la semana y media otro whatssap "¿vas a estar en el taller?" (a veces esa pregunta me hace echarme a temblar y ésta fue una de esas veces)

- Pues nada, era a ver si podías arreglar una pareja hombre, que va a ser la fiesta y nos han dicho a ver si podemos sacar la pareja para llevar una carreta.

- Pensamientos internos que no suelo decir en público y los típicos me matáis, os voy a matar y esas cosas ya dichas en voz alta.

Así que elegimos la pareja que más "decente" y aquí es donde empieza "LA VERDADERA HISTORIA QUE TENGO QUE CONTAR".

Como notita introductoria diré que el cuero estaba todavía como cartón y además empapado de aceite, lo que hace que todo lo que tocas se te resbale, agujas, lezna, todotoditotodo.

Y en este estado es como llegaron a la mesa de trabajo

Las chinchetas de adorno se han oxidado y han dañado el cuero.

Falta hilo por desgaste en varias de las costuras

Las mosqueras se han despegado y descosido.
Faltan muchos de los flecos de las mosqueras
Y éste, queridos niños, es el punto de partida de este interesantísimo trabajo.

Cosiendo con dos agujas
Lo primero es recoser todas las partes de la costura donde falta hilo. Nótese por favor el grosor de la pieza a coser..... (todavía me duelen las manos, y eso que ya ha pasado más de un mes desde que las hice).
Se agranda el agujero con la lezna redonda (ésta sólo hace agujero, es como un punzón con la punta muuuuy afilada) y se cose con dos agujas.
Para respetar lo más posible el trabajo el hilo es vegetal. Se encera y a coser.



Agrandando los agujeros con la lezna













 Y las costuras van pareciendo algo ¿verdad?







Bueno, pues lo siguiente es descoser las mosqueras que están tan deterioradas.



Y se cortan las nuevas piezas, se engrasan y se engrasan hasta que tienen el tono deseado,..

Primer engrasado
Y ya las tenemos en el tono que queremos
Ahora a coserlas a los frontiles. Cogemos aire, merendamos para estar fuertes y...





Se sujeta la pieza al frontil (tiene tanto aceite que no se puede encolar, así que hay que sujetarla con unos sargentos). Se hacen los agujeros con la lezna plana. Ésta herramienta tiene una hoja con forma de lanza que corta por los dos lados, haciendo un agujero como un rombo. Y se va cosiendo con dos agujas.







Y así es como va quedando cosido

Cosiendo por los agujeros que ya están hechos en la capa inferior

Y al final conseguimos ésto


Sentirse uno realizado por haber conseguido hacer un trabajo dificil no hace que el trabajo termine. Cada vez están las manos más castigadas, pero si el trabajo corre prisa no hay tiempo para parar. lamentaciones ni debilidades.
El siguiente paso (ya al borde de las lágrimas es cortar todas las piezas de los flecos que van en los extremos). Allá vamos, porque si no fallan las cuentas son 19 por cada uno de los frontiles (lo dicho, al borde de las lágrimas)

Éstos serán nuestros flecos

Se les da forma y se hacen los agujeros para remacharlas. Si a tí se te está haciendo largo leer ésto imagina si tuvieras que hacerlo. Pero ya casi estamos terminando, prometido.

Agujejos hechos para remachar las distintas piezas
Y ya todo unido por los remaches

Cosemos unos pasadores de hilo. Ya os explicaré para qué se usan.

                                                       


Bueeeno, ya se va viendo luz al final del túnel. El remate final es volver a poner las chinchetas de embellecimiento. Y eso está chupao, sobre todo después de ver el trabajo anterior.



¿bonitos eh?

Voy a terminar esta entrada aqui, dejando en el aire para qué sirven esos pasadores de hilo de los que acabamos de hablar.
La duda la despejaremos en el siguiente capítulo. Permanezcan atentos, jóvenes.

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